No estaba solo
IsraelMR convierte una noche de asedio invisible en un cuento breve, hasta que el amanecer revela al verdadero enemigo.
HISTORIAS DE UN ESCRITOR
IsraelMR
7/22/20262 min read


Me acechan por las noches. Entran por la ventana para susurrarme en un idioma que no conozco y que, en ocasiones, me atormenta. Nunca faltan a la cita. Me visitan como esperando que algo de mí se vaya con ellos. Siempre esquivos, siempre ocultos en la penumbra.
Aquella noche recibí de nuevo su visita. Invisibles merodearon en torno a mí con un dejo de arrogancia que, por momentos, no hacía más que estremecer segmentos de mi cuerpo. Ligeros, susurraron en mi piel y atormentaron mis poros. Por más de un momento intenté alejarlos de mí, a manotazos ciegos intenté destruirlos. No tuve éxito.
Mis ojos se cerraron una y otra vez pretendiendo dejar pasar aquel tormento. Quizá en algún instante el sueño cobró su cuota, pero aquel vaivén no pretendía parar. En algún momento, encendí la luz como queriendo reconocer aquello que acariciaba mi cuerpo con crueldad. Me encontré solo. Mi rostro cansado me dijo la hora en un espejo, no quise prestarle atención. No estaba solo, lo sabía. No quería apagar la luz de nuevo, no quería abrir de nuevo la oportunidad de aquel delirio. Desistí.
Envuelto en una valentía escurridiza me encontré en medio de la oscuridad de nuevo. Tomé una cobija pretendiendo que sería la armadura que me separaría de aquel destino. Me acoracé. No sirvió de nada. Un minuto bastó para que aquellos seres se hicieran presentes de nuevo. Mi cuerpo se erizaba ante el zigzagueo hostil. Todo estaba perdido.
Por más de una ocasión sentí que traspasaban mi cuerpo, mientras un hormigueo no dejaba de recorrerme de arriba abajo. Mi final estaba escrito con una tinta roja demasiado cruel.
Pasaron horas de aquel sufrimiento. No había paz, no había gloria. Sólo tormento y crueldad.
De repente la mirada del amanecer se asomó entre la cortina. Destellos comenzaron a envolverlo todo. La soledad regresó a mí. Mi cuarto vacío. Mi cuerpo lastimado. Enrojecido por partes. Ultrajado.
Necesito comprar un repelente de mosquitos…


