Letras Independientes

Quizá hay historias que deben ser contadas, quizá hay realidades que deben ser escritas. Segundo Festival de Letras Independientes, 1 y 2 de agosto en El Rule.

HISTORIAS DE UN ESCRITOR

IsraelMR

7/15/20263 min read

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Segundo Festival de Editoriales y Artistas Independientes en El Rule
Segundo Festival de Editoriales y Artistas Independientes en El Rule

A cada paso, su cuerpo se fue integrando a la Penumbria, y el Trazo Oscuro pasó de lo común hasta transformarse en su realidad. Mientras fue avanzando, el latido del mundo se fue integrando a su palpitar. Desde el Canto de la Alondra hasta el trinar del canario, todo estaba ahí.

Quizá hay historias que deben ser contadas, quizá hay realidades que deben ser escritas y leídas. Siempre importa. La Sangre de las Musas no se derrama nunca, fluye.

Todo esto pasó en el condado de Rule.

Por años aquella provincia se caracterizó por ser serena y tranquila. El trigo y la cebada eran sus cosechas, las cabras su principal bien. Nada fuera de lo común, pero sí alejado de la realidad del mundo. Fue en aquel tiempo que Casbah llegó a la región. Nadie nunca había escuchado hablar de él, pero eso no impidió que un día, de la nada, su carreta se instalara a las afueras de Rule cerca del Monte Leo.

Tal vez si las personas hubieran contado con la suficiente pericia, la realidad no sería como lo es el día de hoy.

Durante días aquel hombre permaneció en torno a la carreta. Tan sólo un madero y una fogata completaron su campamento. Algunos pobladores lo llegaron a ver desde la vereda. Pero el ajuar de aquel paseante no terminó por llamar la atención lo suficiente.

Días después de que llegara, Rule comenzó a sentir un escozor extraño. El viento que solía acariciar las calles comenzó a estremecerlas, y la calidez del clima se extremó. El ambiente habitual se colapsó hasta llegar a lo infernal durante el día y a lo gélido por la noche. Eso fue lo primero que se notó, pero a eso siguieron tantos más eventos desafortunados. Las cosechas se quemaron, las cabras comenzaron a enflacar y el agua paró en su abundancia. Daba la impresión de que todo aquello de lo que estaba formado Rule, habría de desaparecer y el tiempo dejaría de ser tiempo para sus pobladores.

En una noche en la que la crudeza del frío erizaba el cuerpo, Casbah se presentó ante el pueblo. Una noche negra como pocas. Sombría.

Se le vio avanzar, montado en su caballo y con la carreta a cuestas, por el empedrado que lleva a la hostería de Rafa M. Una Linterna Negra, cubierta por un resplandor muy fino le dio la bienvenida.

El tipo bajó de su caballo y tocó la puerta de madera. Nadie contestó, pero el eco de aquel golpeteo palpitó en el alma de cada uno de los pobladores. Parecía como si aquel llamado fuera para todos en Rule, y no sólo para el posadero. Tocó de nuevo y en cuanto se abrió la puerta dijo con Voz Lírica:

–Buena noche, es preciso que mande llamar a todos. El pueblo debe luchar.

Directo y con mirada serena entró al lugar y tomó asiento. Aquellas palabras no eran un juego, eran una declaración de vida o muerte. El posadero entendió que aquel hombre tendría algo importante que decir y sin dudar tocó la campana de la plaza para reunir a los pobladores. Cuando estuvieron todos juntos Casbah habló.

–No tenemos mucho tiempo. Debajo del Monte Leo, hundido en sus entrañas, se encuentran las ruinas de una torre antigua llamada Zigurat de Estigia.

En ese momento tomó pequeñas piezas del lugar. Cubiertos, utensilios, basura, cada una de las cosas las colocó con cuidado y en orden en un tablón que se convirtió en una Mesa Gráfica para todos.

Con cuidado fue explicando que el Monte Leo era la cubierta de un templo antiguo con estructuras amplias y múltiples pasillos, y que dentro de él existía un corredor que llevaba al río de Estigia. Un río subterráneo que recorría las entrañas de la tierra desde lo terrenal hasta los confines del inframundo.

Describió cómo era que las deidades ancestrales siempre habían habitado desde el Zigurat como las contrapartes terrenales de la vida. Y que esa dualidad era parte del todo. Arriba-abajo, adentro-afuera, nada de lo que existía era arbitrario. Lo bueno y lo malo eran la condición sobre la que estaba cimentado el universo. Pero que entenderlo no era un asunto trivial. Explicó cómo el equilibrio fundamental radicaba en reconocer el mundo de “los contrarios” y asimilarlos como un todo integrado. No todo podía ser bueno, no todo era malo. La verdad conviviendo con ambas a la vez. Para Rule, aprender a convivir con el Zigurat no era un simple juego, aprender a convivir con el mundo de “los contrarios” era su oportunidad para mantenerse en el tiempo.

Rule tenía una encomienda, ellos debían de aprender de esa verdad y el mundo lo tenía que saber…

Nos leemos pronto...

Firma de IsraelMR
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